Compartid vuestros recuerdos de Skyrim #SkyrimMemories
El 11 de noviembre de 2011 se publicó The Elder Scrolls V: Skyrim en todo el mundo con muchos elogios por parte de la crítica.
Mientras tanto, yo me sometía a una operación de columna debido a una hernia discal. Durante las seis semanas que duró el período de recuperación, Skyrim consiguió que no me volviera loco por tener que guardar cama y no poder salir de casa. Se convirtió en mi juego preferido y guardo muy buenos recuerdos de mis aventuras diarias.
Antes seguir contando mi historia personal con Skyrim, dejad que os diga que estamos ansiosos por conocer las vuestras. Sabemos que muchos jugadores de todo el mundo tenéis grandes recuerdos de Skyrim, así que ahora que estamos a punto de publicar Skyrim Special Edition, queremos que nos contéis vuestras anécdotas, ya formen parte del juego o estén relacionadas de alguna manera con él. Leeremos con atención las historias que nos enviéis y elegiremos una para que Lee Hardcastle la convierta en un vídeo de animación. Sí, el mismo Lee Hardcastle que creó el fabuloso vídeo Claycat de DOOM. Así que, ¿a qué estáis esperando? Entrad en Twitter, Facebook o Instagram y usad el hashtag #SkyrimMemories para compartir vuestros mejores recuerdos de Skyrim.

Y ahora prosigamos con mi recuerdo personal de Skyrim… En el año 2009 entré a formar parte de Bethesda Softworks y, durante los primeros años, fui testigo de una gran cantidad de cambios (Arkane Studios, MachineGames, Tango Gameworks y id Software se unieron a la familia de estudios; además, abrimos oficinas en París, Frankfurt y Eindhoven). Sin embargo, Skyrim fue el primer videojuego de Bethesda Game Studios en el que tuve el privilegio de trabajar desde que fue anunciado hasta su lanzamiento.
Fue un año infernal. Skyrim solo era uno de los cuatro grandes títulos que publicó Bethesda aquel mismo año. En abril celebramos una gran conferencia de prensa en Utah, en junio estuvimos en una E3 descomunal y en agosto tuvimos una Gamescom muy ajetreada. En cuanto a mí personalmente, corrí mi primera (y posiblemente última) maratón de Londres en abril, me casé en agosto y esperaba irme de luna de miel a finales de diciembre. Por desgracia, el desastre llamó a mi puerta en septiembre. Me dolía un poco la pierna izquierda y, tras una visita al médico, supe que el dolor podía originarse en la espalda. Un especialista confirmó mis peores temores: tenía una hernia discal. Podría esperar a ver si el disco volvía a su posición (algo poco probable, debido a la gravedad de la hernia) o someterme a cirugía. Como solo quedaban ocho semanas para la luna de miel, decidí operarme con la esperanza de estar recuperado para poder coger el vuelo de 24 horas que nos llevaría a Australia y disfrutar de nuestro viaje.
El plan de recuperación era muy básico: pasar seis semanas tumbado y no moverme demasiado. A la mayoría de la gente se le haría un mundo tener que pasar por algo así, pero como jugador empedernido que soy, a mí me pareció una oportunidad de oro. Mis compañeros de trabajo me enviaron una copia de Skyrim por correo (antes de eso me habían enviado otro juego, para gastarme una broma) y decidí planear a diario qué exploraría y qué misiones completaría. Al final de mi recuperación tenía una puntuación de jugador de 1000, ya no usaba el viaje rápido para poder así disfrutar totalmente de la experiencia de inmersión y tenía la impresión de conocer el mapa como la palma de mi mano. Fueron días muy divertidos, dentro de lo que cabía dadas las circunstancias.

The Elder Scrolls V: Skyrim me ayudó a recuperarme de la operación y me concedió mi primera puntuación de jugador de 1000 puntos. Además de ser uno de mis juegos favoritos, hizo que el proceso de recuperación de seis semanas no resultara tan pesado. Este es mi recuerdo de Skyrim. ¿Cuál es el vuestro? Esperamos que nos lo contéis en Twitter, Facebook e Instagram. (¡No olvidéis usar el hashtag #SkyrimMemories!)
